|
A mi pito le dicen Gilda. - Por que? - Porque muerta y todo... sigue siendo la mas grande.
|
|
|
|
Tres borrachitos que van caminando por la calle, abrazados y a medianoche, y de pronto llegan a una casa, tocan el timbre, y sale una señora a la puerta... ¿quién es? dice la señora... disculpe señora, ¿aquí vive Pedro Pérez? sí, dice la señora... a, pues ahora nos puede decir ¿cual de los tres es?.
|
|
|
|
Un Cieguito pedía limosna en una esquina. Pasa un turista y al querer colocarle la moneda en el jarro de metal, aquella pega con el borde y cae. El ciego se agacha y la introduce en el jarro. El turista lo mira y le dice: ¡Maldición! ¡Usted es un estafador! ¡No es ciego! Y anda engañando a la gente, ¡Sinvergüenza! El cieguito mañoso responde: Cálmese señor, sucede que el cieguito está enfermo y yo lo estoy cubriendo. Ah, ¿Y usted a qué se dedica? Yo soy el sordomudo de la otra cuadra.
|
|
|
|
Un mendigo va y toca una puerta, sale un señor y le pregunta:
¿Qué quieres? El mendigo le responde: Señor, ¿no tendrá comida que me invite? El señor responde: ¿Le importa que sea de ayer? No, no importa. Entonces, venga mañana.
|
|
|
|
Mamá, mamá!, gritaba un niño.
¿Qué pasa hijo?, preguntó la mamá. ¡Un niño de la escuela me pegó! ¿Y quién era? No sé como se llama. Entonces, ¿cómo lo vamos a reconocer? Aquí tengo su oreja, ¿crees que sirva de algo?
|
|
|
|
Esto es un autobús de bizcos por Madrid y el conductor le dice a los pasajeros:
Si miran a la derecha podrán ver a la izquierda el Museo del Prado.
|
|
|
|
Una señora con su hijo estaban empujando el carro hacia el barranco y su hijo le dice:
Mamá, mamá, ¿por qué empujamos el carro? Y la mamá le dice: ¡Cállate que se va a despertar tu padre!
|
|
|
|
En plena guerra llega el general y le dice a sus soldados:
Les tengo una noticia buena y una mala, ¿Cuál quieren escuchar primero? Y dicen los soldados juntos: ¡Pues la mala primero! Y el general contesta: Bueno, hoy comeremos excrementos. Y todos se quejan y dicen: Ahora díganos la buena. Que alcanzará para todos.
|
|
|
|
Va una viejita al médico para confirmar si tiene Alzheimer y le dice al doctor Doctor, ¿Qué me puede decir de las pruebas? Y el doctor le responde: Le tengo una noticia mala y una buena. La mala es que tiene Alzheimer. Y la viejita le pregunta: ¿Y la buena? El doctor responde: La buena es que al rato se le olvida.
|
|
|
|
Estaba un día un rico y un pobre, en eso el rico dice:
En mi casa comemos a la carta, lo que pedimos nos sirven. El pobre lo mira y le dice: En mi casa también comemos a la carta, el que saca la mayor, come.
|
|
|
|
Este es un niño que le dice a su padre: Papá, papá, ¿La abuelita sabe mecánica?
No, ¿Por qué? Porque la acabo de ver debajo de un autobús.
|
|
|
|
Estaba Alcapone cuando era chiquito escribiéndole una carta al niño Jesús.
Querido niño Jesús, este año me he portado muy muy muy bien, se queda pensando y dice, no, la verdad no me he portado muy muy muy bien, y la rompe. Querido niño Jesús este año me he portado muy muy bien, se queda pensando otra vez y dice, no, la verdad no me he portado muy muy bien, la rompe. Querido niño Jesús, este año me he portado muy bien, se queda pensando y dice, no, la verdad es que no me he portado muy bien, no puedo mentirle, la rompe. Querido niño Jesús, este año me he portado bien, y dice, la verdad es que ni bien me he portado, no le puedo decir mentiras, y rompe la carta de nuevo, en eso toma una imagen de la virgen que tenía al lado y empieza escribir de nuevo. Querido niño Jesús, tengo secuestrada a tu madre, si no me traes lo que te pido, no te la devuelvo nunca.
|
|
|
|
Hubo un robo en una joyería de la capital. Llega la policía y encuentra las ventanas rotas y a un viejito mendigo cerca de la puerta. Los policías dicen: ¡Este es el ladrón! Llevémoslo a la pileta del parque para que confiese. Lo llevan y lo meten de cabeza dentro del estanque; lo sacan y le preguntan: ¿Dónde están las joyas? El viejito no contesta nada, entonces lo vuelven a meter durante más tiempo. Lo sacan de nuevo: ¿Dónde están las joyas? Nada que contesta, lo meten la tercera vez, durante dos minutos, entonces el viejito levanta una mano; un policía dice: ¡Ya va a hablar! Lo sacan y le preguntan: A ver, ¿Dónde están las joyas? ¿Qué tiene que decir? Contesta el viejito: Que llamen a un buzo porque yo no veo nada en el estanque
|
|
|
|
Voy a contarles mi historia, no es una historia de amor ni tiene un final feliz, pero es la única que tengo por haber nacido así, feo, muy feo.
Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre, "hicimos lo que pudimos, pero salió".
Mi mamá no sabía si quedarse conmigo o con la placenta.
Como era prematuro me metieron en una incubadora, con vidrios polarizados.
Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que sólo me quería como amigo. Así que en vez de darme el pecho, me daba la espalda.
Es por eso que debo haber quedado petiso, tan petiso que en lugar de ser enano, soy profundo. De chico iba por los cuarteles para que me gritaran: ¡Alto! ¡Alto!
Yo siempre fui muy peludo. A mi madre siempre le preguntaban: Señora, a su hijo, ¿Lo parió o lo tejió?
Mi padre llevaba en su cartera la foto del niño que ya venía en la cartera cuando la compró.
Una vez me perdí, le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres y me contesto: No lo sé, hay un montón de lugares donde se pudieron haber escondido.
Y para colmo era muy flaco, tan flaco que un día metí los dedos en el enchufe y la electricidad erró la patada.
Era realmente flaco, para hacer sombra tenía que pasar dos veces por el mismo lugar.
Pero mi problema no era ser tan flaco sino ser FEO. Mis padres tenían que atarme un trozo de carne al cuello para que el perro jugara conmigo.
Sí amigos, yo soy FEO, tan FEO que una vez me atropelló un auto y quedé mejor.
Cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron un dedo mío a mis padres para pedir recompensa. Mi padre les contestó que quería más pruebas.
Yo creo que no pagaron el rescate porque en casa éramos muy pobres, pero eso sí, a pesar de nuestra situación económica, somos muy honrados. Mi padre era tan honrado que un día encontró trabajo, y lo devolvió.
Por eso tuve que trabajar desde chico. Trabajé en una tienda de animales y la gente no paraba de preguntarme cuánto costaba yo.
Un día llamó una chica a mi casa diciéndome, "Ven a mi casa que no hay nadie", cuando llegué no había nadie.
A mi mujer le gusta mucho hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un motel.
El psiquiatra me dijo un día que yo estaba loco. Yo le dije que quería escuchar una segunda opinión. De acuerdo, además de loco es usted muy feo, me dijo.
Una vez cuando me iba a suicidar tirándome desde la azotea de un edificio de 50 pisos, mandaron a un cura a darme unas palabras de aliento. Sus palabras fueron: ¡En sus marcas, listos!
El último deseo de mi padre antes de morir era que me sentara en sus piernas. Lo habían condenado a la silla eléctrica.
|
|
|
|
En la prueba de los 50 metros de estilo libre en natación de Para-Olímpicos destacan 3 nadadores; piernas, y el español sin brazos ni piernas. Dan la salida y el español se hunde. Pasa un minuto y deciden sacarle y medio ahogado dice: ¡Joder, un año entrenando con las orejas, y me ponen gorro!
|
|
|
<< ANTERIOR 0 1 [ 2 ] |