En una iglesia, está un sacerdote confesando, cuando ve acercarse a un grupo enorme de niñitos. El primer niño se va a confesar y le dice: - Padre, me bañé con esponjita. A lo que el cura le responde: - Eso no es pecado, hijo, ve en paz. El siguiente dijo lo mismo, y así 15 más. Al final se acerca una niñita: - Padre, vengo a confesarme. - ¿Qué, tu igual te bañaste con esponjita? Ella responde: - No, padre: yo soy Esponjita.
www.quepuntazo.com Fuente: quepuntazo.com
|