Iba la Cicciolina caminando por la selva cuando de repente le agarran unas ganas barbaras de echarse un garco, entonces decide hacerlo, se baja los lienzos y caga, al rato www.quepuntazo.com
se da cuenta que no tenía papel entonces agarra unos yuyos y se limpia el culo con ellos, de repente escucha: - Gracias Ciccio! - ¿Quien dijo eso? -dice ella. Al no recibir respuesta sigue limpiandose y escucha nuevamente: - Gracias Ciccio! - ¿Quien dijo eso? -vuelve a preguntar ella. Decide terminar de limpiarse cuando escucha lo mismo de nuevo, y pregunta: - Pero... ¿quien carajo está hablando?! - Soy yo Cicio, tu ojete. - Y ¿por que me agradeces? - Porque despues de tanta carne, viene bien una ensaladita.
Fuente: quepuntazo.com
|