Bueno, en una cantina están bebiendo dos tipos, y ya estaban en un estado lamentable y uno le dice al otro: Vamos a mi casa.
www.quepuntazo.com No, vamos a la mía, responde el otro. Y así la pasaron hasta llegar a la casa y uno de ellos dijo: Sí, esta es mi casa. No, esta es mí casa. Uno de ellos dice: Bueno, toquemos a la puerta y al que reconozcan es el de la casa. Tocan la puerta y sale una señora y dice: ¡Que lindo, padre e hijo borrachos!
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